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| Centro para la Democracia y el Desarrollo de las AméricasDurante la década de los 90' parecía que América Latina estaba transitando el camino de la democracia y la estabilidad económica. El liderazgo de las Instituciones Multilaterales en temas como Democratización, Reforma del Estado, Libre Comercio e Integración de los Mercados, parecía incuestionable. Pero esto era sólo superficial. El problema de la pobreza tenía raíces muy profundas, al tiempo que abarcaba a un muy amplio espectro de la población; todo lo cual representaba una real amenaza a las reformas iniciadas. Hoy las Américas estan divididas: el liderazgo norteamericano luce frágil y los viejos demonios se han reagrupado y reorganizado. Los reformistas del Consenso de Washington denominaron a los 80's 'la década perdida' y prometían que los 90's serían la década del progreso. Fue cierto? Evidentemente que no. En el frente económico, el llamado Consenso de Washington fue un programa necesario, pero insuficiente; resultó una propuesta incompleta. Trataba de ir demasiado lejos y demasiado rápido, en muchos sitios a la vez. Su implementación política lo volvió inmanejable, generando secuencias inadecuadas y más inestabilidad fiscal; lo que finalmente condujo a nuevas crisis y la nueva emergencia del populismo. El problema de la pobreza fue desestimado y simplificado, y quizás nadie se dió cuenta que el problema de credibilidad de partidos políticos importantes estaba atado a las expectativas creadas por su oferta populista en los sectores populares. Las grandes espectativas y el resentimiento de los más pobres eran considerados, bajo una simplification del problema, como la base de un movimiento popular para la agenda de la libertad. Debido a la carencia de un trabajo de base se pasó por alto que los pobres estaban confundidos y exigian, de alguna forma debido al problema educativo y la falta de organización ciudadana, nuevas respuestas del populismo, más intervención del gobierno y patrocinio político, por lo tanto, la corrupción presente en la mayoría de los países es extensa y corrosiva para la fibra social. Finalmente, el gobierno de Venezuela está promoviendo continentalmente un nuevo modelo: la revolución pacífica con base en el “abuso de la democracia”. Apoyado en la maestría del régimen de Fidel Castro, y otros aliados potenciales, Hugo Chavez ha encontrado un mercado de exportación para su populismo Anti-Americano, militarista, izquierdista, aprovisionado de combustible por el poder económico del petróleo. La inestabilidad política y los peligros de todo este proceso hacen bastante evidentes una amenaza a la seguridad hemisferica, en un mundo azotado por el terrorismo. Por su parte, el sistema Inter-Americano intenta promover democracia y la libertad económica en la region. La carta democrática de laOEA, toda la estructura legal Inter-Americana sobre los derechos humanos y la reciente propuesta del ALCA son un ejemplo claro de este esfuerzo. Sin embargo, hacen frente a las debilidades inherentes al derecho internacional, agravadas por los arreglos institucionales que gobiernan el sistema Inter-Americano. Esto puede conducir a un unilateralismo peligroso o a estrategias múltiples que pueden dividir más al continente, crear más obstáculos, distorsiones y asimetrías en el comercio, y seguramente, nuevos problemas. Quienes creemos en la necesidad del desarrollo bajo la idea democrática y el mercado libre debemos reorganizar una ofensiva, una iniciativa para reanudar la causa de la libertad como fuente para superar o para solucionar el problema de la pobreza, raíz para todos los problemas que vemos actualmente en las Américas. Creemos en el multilateralismo y el derecho internacional con sus instituciones como medio para solucionar el problema, pero quizás para hacerlo posible, el sistema Inter-Americano debe reformarse. Ése es el análisis razonado que nos estimula a crear EL CENTRO PARA LA DEMOCRACIA Y EL DESARROLLO EN LAS AMÉRICAS. LA CRISIS DEL SECTOR ELECTRICO EN VENEZUELA El gobierno de Venezuela anda dando traspiés y haciendo el ridículo en su errática búsqueda de soluciones a la crisis energética nacional, con graves perjuicios a la ciudadanía. La realidad reconocida en la torpeza del discurso oficial es que desde su llegada al poder, los llamados "revolucionarios" echaron por tierra todas las propuestas de desarrollo de nuevas obras para la electrificación en el Caroni, y detuvieron todo el proceso de privatización e inversiones en el sector eléctrico (con base al cual pudieron promoverse alternativas para la generación, transmisión y distribución de electricidad), llegando al extremo de expropiar lo que toda la vida fueron eficaces empresas privadas del sector como era el caso de la Electricidad de Caracas. Con tanta improvisación y desinversión se llegó, tras una década de crecimiento natural del país, al borde del colapso. Por ello acuden con desacierto y desesperación a la idea de los racionamientos, para reducir radicalmente y de manera forzosa el consumo. La tragedia es que la disminución de la demanda de energía es inviable sin poner a la economía y a la sociedad al borde de otra crisis mayor. En fin, se trata de otra expresión de este proceso entrópico que se lleva en los pies a su autor: el otrora hombre fuerte de Miraflores. Para entender la magnitud del problema visitar el siguiente link o ver el documento anexo. http://www.scribd.com/doc/25222465/Requerimiento-Energetico-v1 |
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| www.cddamericas.org | ||||